30 de noviembre de 2010

La casa que llora de Leioandi

30 noviembre 2010


De repente me di cuenta,  una visión fugaz al amanecer me dijo que la casa lloraba, se le veían unas lágrimas que salían de sus ojos, las ventanas. Luego pensé con raciocinio, no puede ser, ¿cómo va a ser verdad que la casa tenga lágrimas? Será alguna cata  en las paredes que le estarán haciendo,  porque tiene pinta de que la vayan a tirar.

En mi inquietud volví a pasar, esta vez caminando y me acerqué, la casa estaba rodeada de vallado provisional, la ví vacía en su interior, deshabitada, nada que ver con las otras mil veces que la he contemplado en mi discurrir rutinario y cotidiano. Efectivamente su destino final será la desaparición, el olvido, y mi sorpresa…es verdad que tenía lágrimas, muchas lágrimas que surgían de sus vacíos marcos de ventanas, lágrimas negras de dolor por la pérdida. Las lágrimas estaban por todas partes, no vi más, pero solo este hecho lo dice todo. Alguien las había pintado con sentimiento.

Hoy he visto ante mis ojos que ya no llorará más, sus muros han caído como mantequilla ante la presión de la máquina que no era negra, sino amarilla, mucha polvareda momentánea que ha interrumpido el tráfico que se dirige a la Universidad de Leioa.

Me quedará el recuerdo de sus habitantes tantas veces observados con discreción, de su árbol  que tan lleno de luz decoraba la navidad. La casa recién reformada parecía tan nueva … para tan triste destino.

Pero es lo que tiene el desarrollo dicen, la trama urbana que necesita expansión, se necesitan viviendas protegidas para los más desfavorecidos, se necesita una conexión entre el metro y la universidad y todo discurre sobre el plano mediante trazados, líneas que dividen fincas, superficies que pintadas en el plano dan nuevos usos, sin importar demasiado lo que había en origen, aunque tengan años de humilde existencia. Es la invasión de lo urbano sobre lo rústico, a este ritmo pocas superficies realmente rústicas quedarán, solo espacios verdes sobrantes de las reparcelaciones que serán debidamente cuidados por jardineros profesionales, pero dejarán de ser lo naturales que hoy son.  

Hoy ha comenzado con esta casa, pero seguirá adelante el proyecto y con el tiempo, echaré de menos en este recorrido, los arbolillos donde se posan multitud de estorninos al atardecer  y por donde transitan entre un lado y otro de la carretera un montón de pajarillos que me acompañan a diario, dejaré de ver el paso de las estaciones, ya que el cemento dará uniformidad al tiempo, dejaré de ver a las avefrías que de forma fugaz en alguna ocasión se posan en los prados al lado de Irlandesas.


Tendré que conformarme, como ya hice cuando en una urbanización anterior dejé de ver al burro blanco pastando, para mi astotxoa, dejé de andar por el camino de servidumbre que accedía a pastos que incluso tenían en temporada setas comestibles, dejé de oler la hierba cortada que algún aldeano recogía para su ganado y dejé de ver a la lechuza al anochecer.

Elexalde nº7 de Leioa. Desaparecida
Proyecto urbanístico de Leioandi en Leioa. Bizkaia



23 de noviembre de 2010

Grafos en Nueva York



23 noviembre 2010


De siempre hemos oido que el movimiento grafitti nació en Nueva York, allá por los años 60-70. Y gracias a la labor de algún fotógrafo queda huella de dicho movimiento.

¿Qué fue lo que lo motivó? Seguramente hay sesudos análisis sobre ello. Los jóvenes simplemente un día decidieron expresarse de este modo, callado, una revolución silenciosa dicen algunos. Una rebeldía y desafío a la autoridad, que iba en contra del sistema establecido.


No se presentó el fenómeno en las zonas con buena calidad de vida, sino que apareció entre los habitantes de los pueblos que vivían encerrados entre asfalto, cemento y ruidos con muchas superficies asfixiantes que pintar. Quizá por querer dejar una impronta de que habían pasado por allí, ya que la vida no les daba otras oportunidades para expresarse, una necesidad vital.


Pienso en el hombre primitivo, el hombre de las cavernas, éste también se dedicó a dejar su impronta, su huella de que había existido y que había estado allí. Quizá consciente de su temporalidad. Hoy lo vemos como los principios del arte primitivo, de la necesidad creativa que acompaña al hombre y lo estudiamos en todos los libros de arte.


Cuando he viajado este verano a Nueva York, he querido ver muestras de este fenómeno allí, precisamente donde nació el movimiento y me he encontrado con que es bastante difícil encontrar grafos por la ciudad. Me veo paseando por las calles de Euskadi, de Cantabria o de Castilla y  por cualquier sitio que pases, sobre todo si es industrial, está lleno de grafos, de tags, no hay municipio que no tenga señales de ello, del más rústico al más urbano.

Pero en Nueva York me ha resultado más difícil. Quizá hay mucha vigilancia, porque si observé desde lugares elevados que las partes altas de los edificios estaban muy pintadas, allí donde no llegan los ojos de la policía.


Esta es una muestra de algunos de los grafos vistos en Nueva York.





17 de noviembre de 2010

Disfrutando de la marisma de Santoña un día soleado de noviembre

17 noviembre 2010

Zarapito real  ( Numenius arquata )
Este mes de noviembre está resultando bastante inestable en cuanto al tiempo, con demasiados altibajos de borrascas o anticiclones que se solapan, temporales, vientos desmesurados, granizadas, pero por lo menos la inestabilidad ha dado tregua algún día, aunque sólo haya durado apenas unas horas. Aprovechando el momento me di un paseo por la marisma de Santoña, ya que ésta no me suele defraudar en cuanto a disfrute de un poco de naturaleza.

Ría de Escalante. Cantabria

Ya había visto en las entradas de blogs de pájaros que había un ibis sagrado por la zona, lo que no me esperaba es que lo iba a descubrir tan fácilmente. En la zona que llaman charca de Gandarias, estaba un poco lejos y su visión apenas duró segundos puesto que enseguida se escondió detrás de los carrizos. Pero allí estaba, vino volando no sé de donde acompañado de otras aves. Ya había visto algún ibis sagrado, pero en Africa, allí era normal verlo, pero aquí no. Parece ser que los ejemplares que se observan puedan provenir de la cercana Francia, puesto que allí hay una población establecida según dicen los expertos de la Sociedad Española de Ornitología.
Ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus)
 Un poco más adelante siguiendo por la carretera de los puentes dirección Santoña, en la zona del convento de Montehano, vi de repente pasar al martín pescador, fue visto y no visto. En otras ocasiones lo he visto más lejos, esta vez pasó justo delante, a pocos metros, en el caminito de detrás del convento que accede a la marisma, justo pasada la cancela. Fue una pena que no pude fotografiarle, mi máquina no da para tanto.
Zarapito trinador  (Numenius phaeopus )
Gaviotas reidoras  (Larus ridibundus) en el canal de Boo
Otro sitio del ritual de ir a ver pájaros de obligado cumplimiento, es cerca de las empresas conserveras de Santoña, Allí  el canal de Boo se dirige camino al mar, hacia la playa contigua al penal del Dueso, la playa de Berría. El canal en su márgen derecha tiene un recorrido peatonal, a la izquierda ves la ría y a la derecha la llamada marisma de Bengoa (o de Solija). Allí hay una gran zona de superficie inundada que aunque la marea baje, permanece con agua y siempre hay patos, fochas, garzas y otros. A mitad de recorrido hay un hide de observación y continuando la marcha se llega hasta la carretera que une Santoña con Argoños. El otro día, en la marisma de Bengoa había un cisne de plumaje un poco deslavado por ser juvenil. También sobrevoló la zona en ese momento un cormorán grande que pude fotografiar. No me canso de mirarlos. También por la hora se iban acercando las garcillas y garcetas a su dormidero. Se acumulan a cientos.
Cisne vulgar (Cygnus olor)

Dormidero de ardeidas en Bengoa

Esta vista de la marisma nunca es igual, aunque recorras el mismo camino, el reflejo de las aguas, el punto de la marea, el color de los carrizos, siempre ofrece una imagen diferente. Las gaviotas te miran desde arriba pasando muy cerca de tu cabeza, incluso algunas se atreven a pararse en el borde del canal desafiantes. En esta zona en marea baja se observan muchas limícolas, casi siempre veo agujas colinegras, zarapitos y correlimos. A veces, ostreros. Estas aves son de una especialización asombrosa, esos picos tan largos para revolver en el fango y buscar su comida. Seguramente volveré en breve porque es ahora o un poco más adelante, cuando aparecen muchas especies en su camino de migración.
Aguja colinegra  (Limosa limosa )
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
canal de Boo
Correlimos común (Calidris alpina) con una pata rota

 

9 de noviembre de 2010

Pensamientos evanescentes para un rato íntimo

9 noviembre 2010

Tenada para ovejas I
Acuarela
42 x 29,7*papel Arches grano grueso
Estoy con mi estropajo verde fregando ese vaso favorito de mi hijo, y cuando intento desentrañar qué bebida será la que reseca intento quitar, me vienen a la cabeza, como casi siempre, otros pensamientos que me invitan a evadirme de esta realidad.

Pienso en el artista. éste con su pincel del "todo a 100"  ejecuta con precisión esa acuarela de resultados sorprendentes, acuarela cuya ejecución magistral nos han invitado a observar. El artista,  como desgranando la vida, desde niño hasta hoy, explica los fundamentos de su obra, los porqués que le han llevado a ser uno de los "grandes espadas" en acuarela. Yo misma pienso, se necesita una sensibilidad especial para transmitir con pinceles lo que se siente. Y me lo digo dentro mirando al agua del fregadero.

Ahora que él lo ha explicado, cómo ha sido su proceso, entiendo mejor su obra, tan abstracta. Si yo pudiera... si pudiera escuchar a los artistas que me atraen el porqué de sus obras, sus motivos, los entendería un poco más. A lo mejor no todos saben ponerlo en palabras, pero se ve que lo sienten y por eso transmiten en la obra ese algo que me llama. Yo también siento... pero cómo lo expreso?

Ay! que no me he dado cuenta y mientras friego con mis pensamientos se me evapora el agua del té. Hum! tengo que comprar más, éste se acaba.

Casi estoy acabando con el estropajo y yo misma me evaporo al humo del té, la tiendita donde lo venden huele a incienso, ya desde la calle. Me acuerdo del día que la descubrí, iba como de costumbre a descubrir alguna nueva artista, en esa otra tiendita que acoge a gente emergente, Soñarte, que nombre más bonito, de sueño y de arte. Qué pena que ya no pongan más arte, me venía de bien para mi espíritu...

Saco la mesa de la plancha, pongo la dosis de agua y pienso en eso de la espiritualidad, eso que nos contó el otro día el artista en su clase magistral, la representación de la espiritualidad, las líneas verticales rectas lo expresan, incluso hace una analogía al ciprés de Silos, a los procesos interiores, de metamorfosis.

Tengo que sacar algún rato para pintar algo, es una pulsión. Igual mañana que tendré la casa ya recogida, cuando vuelva de la oficina y si no hay deberes del instituto, dé alguna pincelada a parte de mi espíritu.
Tenada para ovejas II
Acuarela
42 x 29,7*papel de grabado Super Alfa




2 de noviembre de 2010

Serie Paisajes Fractales

02 noviembre 2010

cantos rodados
árboles a jirones
colina tricolor
cuentas de cuento
humo perezoso
agujero negro
cielo estrellado
marinus
arruga

Serie Paisajes Fractales. Producto de la imaginación y de las posibilidades digitales ofrecidas por Apophysis, photoshop y la naturaleza misma.


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