31 de agosto de 2012

Malas fechas para mi visita a Monfragüe

El río Tajo en el Salto del Gitano
Alimoche común (Neophron percnopterus)
Con 40ºC de calor y más he visitado durante tres días este agosto el parque nacional de Monfragüe en Cáceres (Extremadura). Lejos están los casi 30 años transcurridos desde mi primera visita. Por aquel entonces era casi desconocido, apuntaba a ser un espacio natural protegido e importante. Un ecosistema de monte y matorral mediterráneo con especies amenazadas que encuentran en la zona un lugar de supervivencia.  También lo visité en agosto, por ser el período vacacional por excelencia en este país, y guardo pocos recuerdos, entre ellos el impresionante río Tajo y los roquedos donde se veían muchas rapaces, también me acuerdo de haber dormido en el suelo de uno de los chozos situados en el pueblo Villarreal de San Carlos, chozos que hoy se destinan a personas que realicen trabajos o proyectos relacionados con el parque.

El Salto del Gitano

Buitre leonado (Gyps fulvus)
El objetivo este año, aparte de disfrutar de unos días de desconexión de graves asuntos familiares, era ver aves que difícilmente se ven en otros lugares y que aquí por las características del parque son más fáciles de avistar. No hubo mucha suerte con algunas, puesto que la mejor época para visitar Monfragüe es en primavera, cuando las aves están preparando los nidos o han nacido los polluelos, porque lógicamente permanecen en el nido mucho más tiempo. Como la ubicación de los nidos de las diferentes especies es algo sabido, no es difícil verlas en las zonas y miradores preparados para la observación.
 
 
Buitre leonado (Gyps fulvus)

Dehesa de alcornoques (Quercus suber)
El parque es inmenso, más de 18.000 hectáreas (para hacerse una idea, como 30 Km de largo por 7 Km de ancho) y lo que se encuentra accesible al público no llega ni a un 20%. Una carretera sinuosa que discurre entre pueblos (Villarreal de San Carlos y Torrejón el Rubio), que atraviesa el río Tajo y donde hay algunos espacios de observación, como el conocido "El salto del Gitano" o la "fuente del francés", o el  mismo Castillo y ermita en lo alto, (imagen clásica de Monfragüe), donde los buitres leonados pasan a pocos metros por delante tuyo. Y otra ruta llamada de los miradores, donde se va rodeando la montaña por el río Tietar, afluente del Tajo, esta ruta es menos transitada por la gente y es donde se pueden ver muchas especies. Siguiendo esta ruta más allá de los miradores, se atraviesa la dehesa, camino de Navalmoral de la Mata, llena de encinas y alcornocales, que ahora en agosto no tenía los colores de la primavera, con sus jaros, cantuesos,...etc, sino que las plantas estaban totalmente agostadas, finalizado ya su ciclo vital, esperando las lluvias que se supone vendrán y reverdecerán la zona.


Garceta grande (Ardea alba)

Alcaudón común (Lanius senator)

atardecer en la dehesa

Aguila imperial ibérica (Aquila adalberti)

Vista de Monfrague desde el castillo

Alcornoque (Quercus suber)

Golondrina daúrica (Hirundo daurica)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Cerdo ibérico en la dehesa

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Zorro común (Vulpes vulpes)

Buitre leonado (Gyps fulvus)
 
 
Con este calor, la mayoría de lo que pude observar fue a las 8 de la mañana, o al atardecer, porque durante las horas centrales del día, todo estaba parado, incluso la gente, en los pueblos no se veía a nadie por la calle. Espero volver en mejor época, a ver lo que se me escapó, como por ejemplo el buho real.
 
 
 
 
 
 
 
 
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