8 de noviembre de 2009

El final del verano y mis observaciones

8 noviembre 2009
La luz diurna nos ha disminuido casi de repente, de un día para otro, se va notando día a día este acortamiento y de pronto con el cambio de hora obligado, este acortamiento se hace manifiesto. A esta situación se unen los cambios climáticos estacionales, sin previo aviso vienen las borrascas, el tiempo se vuelve frío, ventoso, lluvioso, pero aún deja disfrutar algunos días de bonanza para pasear por el bosque.

Cólquico (Colchinum autumnale)
Ahora que incluso ha nevado en las cumbres me acuerdo de algún recorrido en octubre por los lugares comunes para mí, bosquecillos de pinos o sendas rurales. Aunque voy ávida de observar seres vivos, parece que también éstos se ven afectados por las estaciones, porque es difícil encontrar gran cosa. Muchos ya se han ido, otros son difíciles de observar. Quedan pocos pájaros y menos aún mariposas. Las flores se han ocultado para la próxima primavera.

Carbonero común (Parus major)

 Piquituerto (Loxia curvirostra)
Paseando por algún bosque de coníferas, aún pasando desapercibidos, veo a los habituales como el trepador azul, con su vestimenta bicolor, puedes encontrarlo fácilmente picoteando en busca de piñones y en su ir y venir por los troncos de los pinos, no para quieto, o el agateador que siempre sube y sube por los troncos y se mimetiza en ellos. Tampoco paran quietos ninguno de los dos tipos de carboneros que veo habitualmente en el bosque, el común y el garrapinos. A lo lejos, casi imposible el herrerillo capuchino se esconde.  No falta entre los arbustos el petirrojo. Pero el otro día, sin apenas darme cuenta allí se encontraba un piquituerto, muy difícil de distinguir entre el denso follaje.

Trepador azul (Sitta europaea)

Carbonero garrapinos (Parus ater)

Petirrojo (Erithacus rubecula)
Casi las únicas flores que veo sobresaliendo entre el ocre y rojizo de las hojas, es la flor del cólquico (Colchinum autumnale), posee un color que está entre mis favoritos. Siendo tan bella sin embargo la colchicina extraída de ella es venenosa y es usada como remedio medicinal desde antiguo,  nos indica su presencia que ya se acaba el verano, será por eso que la llaman quitameriendas aunque a mi me gusta más, el nombre de azafrán aunque bastardo.

Amanita muscaria
En esta temporada las reinas entre la hojasca son las setas, algunas tan bellas que las rodean multitud de historias y leyendas, como la Amanita muscaria, tan espectacular. Potente el extracto alucinógeno de ella, la muscarina, cuya ingesta provoca entre otros síntomas fuertes alucinaciones de irrealidad y deformación de lo percibido alrededor.

Jilguero (Carduelis carduelis)

Si el recorrido lo realizo por los llanos, no me falta de ver al jilguero, con su cara pintada. Por los caminos aprecio las últimas mariposas que revolotean en los bordes del camino, posándose sobre algún cardo de tonos azules, son licénidos y del género Polyommatus, !qué diferentes son los ejemplares machos de las hembras!. Una sorpresa de lejos, creyendo que es una liebre al final veo que es un conejo ¿qué hará por aquí? Pronto se esconde.


 
Pareja del género Polyommatus
El sol todavía calienta, pero su luz se aprecia diferente, los tonos de atardecer que ofrece son muy bellos, disfruto de estos días de otoño tomando energía para el invierno que venga y que me deparará de seguro en lo relativo a naturaleza otras sorpresas.

Conejo (Oryctolagus cuniculus)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si algo de lo observado te invita a comentar, puedes hacerlo. Será bienvenido.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...